Torre de Oña

Sus viñedos, situados a 630 metros de altitud (casi al límite para el cultivo de la viña en esta zona) están custodiadas por la Sierra de Cantabria. Ésta ejerce de barrera protectora parando el viento y los fríos procedentes del norte.

Los viñedos en propiedad de Torre de Oña se dividen en tres zonas atendiendo a las características de los suelos de cada una. Todas ellas se ubican anexas entre sí, entre las localidades de Páganos y Laguardia, y tienen una extensión de cerca de 44 hectáreas.

En la primera zona, compuesta por una vertiente de erosión suave y de bajo contenido en materia orgánica y suelo poco fértil, destacan las variedades Tempranillo y Mazuelo. En la segunda, destacan los suelos de textura limosa fina, de alto contenido en carbonatos y con la Tempranillo como variedad predominante. Por último, la extensión más pequeña está dedicada en exclusiva para la elaboración de su vino Finca San Martín, y está plantada también con Tempranillo.

La bodega

La bodega se encuentra ubicada en un pequeño y bello conjunto arquitectónico. Integrada por la bodega, la casa señorial y, algo más apartada, la ermita de Santiago.

Torre de Oña cuenta con unas cuidadas instalaciones con Julio Sáenz al frente del equipo técnico. Destacan la nave de experimentación, donde el propio enólogo desarrolla distintos ensayos y pruebas.

A partir de la añada 2016 la bodega modernizó las instalaciones para mejorar la calidad de los vinos. Una de las novedades más singulares es la selección óptica de uvas en sustitución de la selección manual. Por eso, un equipo de enólogos establece los parámetros de calidad deseados. El sistema selecciona sólo las que cumplen los estándares establecidos.

También se ha incorporado un nuevo sistema de transporte a través de pequeños depósitos colgados de grúas que consiguen eliminar la fase de pisado y bombeo, con lo que se consigue que las uvas entren la bodega lo más entera posible.

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